¿Qué es la terapia de luz LED?

La terapia de luz LED —también llamada fotobiomodulación, o terapia de luz de baja intensidad— utiliza longitudes de onda específicas de luz visible e infrarroja cercana para influir en el comportamiento de las células de la piel. No hay calor, no hay luz UV, y no se elimina ni se daña ningún tejido. La luz simplemente se absorbe en el tejido, y distintas longitudes de onda alcanzan distintas profundidades y son absorbidas por distintas moléculas.

Cómo funciona

Las células contienen moléculas sensibles a la luz llamadas cromóforos. La más estudiada es la citocromo c oxidasa, una enzima presente en las mitocondrias —la parte de la célula que produce energía. La luz roja e infrarroja cercana se absorbe ahí, y la comprensión actual es que esa absorción aumenta temporalmente la producción de energía celular y la actividad de señalización.

En la piel, esto se traduce en cambios en el comportamiento de los fibroblastos. Los fibroblastos son las células que producen colágeno y elastina, las proteínas que le dan firmeza y elasticidad a la piel. La luz azul funciona de forma distinta: es absorbida por las porfirinas, compuestos producidos por las bacterias asociadas al acné, y esa absorción daña a las bacterias.

Las longitudes de onda

La longitud de onda se mide en nanómetros (nm) y determina tanto el color de la luz como qué tan profundo penetra.

  • 415 nm — azul. Se queda en la superficie. Actúa sobre las bacterias asociadas a los brotes de acné.
  • 633 nm — rojo. Alcanza la dermis, donde se produce el colágeno. Asociada con firmeza, tono y la apariencia de líneas finas.
  • 660 nm — rojo. Profundidad similar a 633 nm, muy utilizada en dispositivos tipo panel.
  • 830 nm — infrarrojo cercano. Invisible al ojo y la que penetra más profundo. Estudiada para la recuperación de tejidos y la inflamación.
  • 850 nm — infrarrojo cercano. La longitud de onda que penetra más profundo entre los dispositivos de uso común. Alcanza músculo y tejido articular.

Un dispositivo que menciona un color pero no una longitud de onda en nanómetros te está diciendo muy poco. La longitud de onda, la irradiancia (cuánta energía lumínica llega a la piel, medida en mW/cm²) y la duración de la sesión determinan juntas la dosis.

Lo que respalda la investigación —y lo que no

La fotobiomodulación cuenta con una literatura científica considerable, y la evidencia más sólida se centra en la apariencia de las arrugas, la textura y el tono de la piel, y el acné inflamatorio leve a moderado. Varios dispositivos LED cuentan con autorización 510(k) de la FDA para la reducción de arrugas sin receta.

Vale la pena ser precisos sobre lo que eso significa. Una autorización 510(k) indica que se demostró que un dispositivo es sustancialmente equivalente a otro ya comercializado legalmente, para un uso específico declarado. No es lo mismo que la aprobación de la FDA, y no significa que la FDA respalde cada afirmación que haga un vendedor. Las autorizaciones son específicas de cada dispositivo y se pueden consultar públicamente.

De igual manera, la terapia LED no sustituye un tratamiento con receta médica. No resolverá el acné severo o quístico, no reemplaza a un dermatólogo, y los resultados son graduales, no dramáticos.

Qué esperar

La terapia de luz es acumulativa. La mayoría de las personas notan primero cambios en el brillo y el tono de la piel, típicamente entre la segunda y la cuarta semana de uso constante. Los cambios relacionados con firmeza y líneas finas son más lentos, porque la renovación del colágeno toma meses, no semanas.

El uso doméstico típico es una sesión de 10 a 15 minutos, de tres a cinco veces por semana. Más no es mejor: la relación entre dosis y respuesta no es lineal, y sesiones más largas no aceleran los resultados.

Seguridad

La terapia LED no utiliza luz UV, por lo que no conlleva el riesgo de daño al ADN asociado con el bronceado o la exposición al sol. Generalmente se tolera bien. Algunas precauciones razonables:

  • Si tomas medicamentos que causan fotosensibilidad —ciertos antibióticos, retinoides o hierba de San Juan, entre otros— consulta primero a quien te los recetó.
  • Si tienes antecedentes de afecciones desencadenadas por la luz, como lupus o porfiria, o una afección de la piel activa en tratamiento, habla con tu médico antes de comenzar.
  • Sigue la distancia y duración que indica tu dispositivo. Más cerca no es automáticamente mejor; la distancia cambia la dosis.
  • La luz infrarroja cercana es invisible, lo que significa que no puedes juzgar la potencia por qué tan brillante se ve el dispositivo.

Las mascarillas con contorno de silicona alrededor de los ojos se pueden usar con los ojos abiertos, ya que el contorno protege esa zona. Con los paneles, evita mirar directamente hacia la luz.

Cómo elegir un dispositivo

Tres cosas distinguen a un dispositivo serio de uno novedoso: las longitudes de onda están declaradas en nanómetros, la irradiancia está declarada a una distancia específica, y las certificaciones están nombradas y son verificables. Todo lo demás —número de colores, control por aplicación, diseño— es secundario.

Esta página es información general sobre cómo funciona la terapia de luz. No constituye asesoramiento médico, ni un diagnóstico o plan de tratamiento. Si tienes una afección de la piel que te preocupa, consulta a un dermatólogo.